Ernesto Zedillo Ponce de León

Nacido el 27 de diciembre 1951. Es un economista y político mexicano. Se desempeñó como Presidente de México a partir de diciembre 1, 1994 a noviembre 30, 2000, como el último de la línea ininterrumpida años setenta de los presidentes mexicanos del Partido Revolucionario Institucional. Desde el final de su mandato como presidente en 2000, Zedillo ha sido una voz líder en la globalización, especialmente su impacto sobre las relaciones entre las naciones desarrolladas y en desarrollo.
En diciembre de 1988 entró a formar parte del gabinete presidido por Carlos Salinas de Gortari como secretario (ministro) de Programación y Presupuesto, cargo que ostentó hasta enero de 1992. En dicho cometido, colaboró en la redacción de un plan nacional de desarrollo y en el establecimiento de una política económica que redujo la habitualmente alta tasa de inflación de México, hasta cifras inferiores al 10%.
Durante parte de los dos últimos años de la presidencia de Salinas, Zedillo fue secretario de Educación (enero de 1992-noviembre de 1993). Desde ese cargo devolvió el control a los gobiernos de los estados, contrarrestando de este modo la influencia del poderoso sindicato nacional de maestros.
En 1993 renuncia a su cargo como Secretario de Educación para asumir la dirección de la campaña del candidato oficial a la presidencia Luis Donaldo Colosio, pero tras su asesinato en marzo de 1994, Zedillo fue designado por el presidente Salinas como candidato sustituto, ganando las primeras elecciones democráticas del México moderno para el período 1994-2000.

POLÍTICA EXTERNA

Las dinámicas de integración económica guiaron, como en la mayoría de los países latinoamericanos, el hacer exterior de Zedillo, que se caracterizó por un equilibrio entre el pragmatismo liberal y la continuación de la línea diplomática nacional que durante décadas habían practicado las administraciones priístas, la cual se ceñía a principios como el respeto de la soberanía nacional de los estados y la reserva de independencia para tender puentes de cooperación con cualquiera de ellos.

Así, por un lado, Zedillo alentó el buen entendimiento con Estados Unidos, país socio dentro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y que concentraba él solo las tres cuartas partes de todas las transacciones comerciales de México. En 1998 el 76% de las exportaciones y el 70% de las importaciones mexicanas tuvieron a Estados Unidos como destino y origen; su valor sumó los 187.000 millones de dólares, cifra que suponía un incremento del 120% con respecto a 1993, el año previo a la entrada en vigor del TLCAN. La tendencia siguió creciendo con rapidez hasta el final del sexenio zedillista, sobre todo en las exportaciones, consolidando a México, colocado ya por delante de Japón y China, como el segundo socio comercial de Estados Unidos después de Canadá.

Zedillo realizó en el vecino norteño su primer desplazamiento al exterior como presidente titular, el 10 de diciembre de 1994, con motivo de la I Cumbre de Las Américas que tenía lugar en Miami, y su homólogo estadounidense, Bill Clinton, devolvió la visita el 7 de mayo de 1997. En este encuentro los mandatarios firmaron un pacto de cooperación para la lucha contra el narcotráfico, compromiso sin precedentes que apaciguó sólo parcialmente las desconfianzas suscitadas en el Congreso de Estados Unidos sobre la capacidad del Estado mexicano para combatir esta industria delictiva, pese a las espectaculares detenciones de capos y su extradición a la justicia estadounidense.

tratados bilaterales, que se sumaron al alcanzado en el seno del G-3 (con Colombia y Venezuela) en septiembre de 1990 y cuya aplicación comenzó el 1 de enero de 1995, subrayaron la diversificación de los tratos comerciales mexicanos, si bien su importancia real era relativa (menos, tal vez, los firmados con Chile y el G-3), dado que el volumen del comercio del país con el conjunto de América Latina era mínimo, no superando el 5% del total de sus intercambios. Además, sus ventajas arancelarias iban a ser subsumidas en procesos multilaterales de mayor alcance, cuando entraran en servicio el área de libre comercio entre el G-3 con Centroamérica, en 2003, y el Área de Libre Comercio de Las Américas (ALCA), que afectaba a todo el continente y cuya fecha de arranque era 2005.

En una línea de verdadero diálogo político se inscribió el acuerdo de libre comercio con la Unión Europea (UE), firmado por Zedillo en Lisboa el 23 de marzo de 2000. Aprobado el 24 de noviembre de 1999 y tratándose de hecho del capítulo comercial del más ambicioso Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación -firmado el 8 de diciembre de 1997 y en vigor el 1 de octubre de 2000-, el documento de Lisboa pronosticaba siete años de trabajos hasta completar el desarme arancelario: éste comenzaba el 1 de julio de 2000 y debía culminar en 2003 por lo que respectaba a la UE y en 2007 en el caso de México.

  • Concertación política e integración comercial con América Latina

La política hacia la región se fundamenta en dos ejes básicos: “fortalecer los mecanismos de consulta y concertación política, para asegurar el mantenimiento de la paz y promover el desarrollo; y contribuir a la creación de una zona hemisférica de libre comercio y complementación económica”. Se busca desarrollar una participación activa en el Grupo de Río para “ampliar y sistematizar el entendimiento político y concertar posiciones comunes en los foros multilaterales”. En referencia a los acuerdos de complementación económica vigentes (Chile, Costa Rica, Grupo de los tres, Bolivia), se buscará su ampliación, así como consolidar la integración económica de Centroamérica y el Caribe. Respecto de las Cumbres Iberoamericanas, sobre éstas se aduce: “Reafirmaremos su espacio político y diplomático en el mundo para que la voz y los intereses de Iberoamérica sean tomados debidamente en cuenta en la construcción del nuevo orden mundial”. Por último, se hace alusión al bloqueo norteamericano a Cuba manifestando el rechazo a éste y se pretende poner mayor atención al Caribe (nuestra “tercera frontera”).

Es de esperarse que la relación con América Latina y el Caribe continúen permeada por el elemento económico, mostrando continuidad con la estrategia salinista. Esto a través de los acuerdos de complementación económica, no sin enfrentar diferendos comerciales y el proceso de integración continental acordado en Miami. En el último caso, se deberán superar las dificultades suscitadas con Brasil y Argentina en el marco de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), y las que se presenten con los otros procesos existentes -Mercosur, Pacto Andino-.

Por lo que concierne a la región del Caribe, la actividad diplomática se concentrará en la recién creada Asociación de Estados del Caribe. Frente a la cuestión cubana, el gobierno de Zedillo tendrá que actuar con tacto si no desea generar conflictos diplomáticos con la administración Clinton en el caso de los “balseros”. Finalmente, la actividad diplomática en las Cumbres Iberoamericanas deberá orientarse hacia la consolidación de la proyección internacional, proceso en el que, de una u otra manera, se rivaliza con España, país que ha logrado -en buena medida- su proyección en la región por medio de éstas.

  • Diversificación de las relaciones internacionales

En este punto se pretende aprovechar “las oportunidades que ofrece la globalización” por medio de diversificar las relaciones externas. La diversificación propuesta tiene dos vertientes, una de orden económico y otra de carácter político. En la primera, la diversificación se propone contribuir al crecimiento de las exportaciones, una mejor inserción en las corrientes de recursos financieros y la apertura de nuevos mercados. Entre éstos se contempla a la Unión Europea (UE) (donde España es observada como el socio más importante), y la región Asia-Pacífico, mientras que en Asia y África “tenemos que explorar su potencial de cooperación económica y financiera”.

Si el gobierno de Ernesto Zedillo es capaz de consolidar la proyección internacional de México, y no sólo la imagen, como lo hizo Salinas de Gortari, un papel trascendente de México en la reforma de la ONU y su elección como miembro permanente del Consejo de Seguridad restructurado pueden estar casi garantizados. La problemática en tomo a la reforma de la ONU afecta necesariamente los intereses de las grandes potencias, en especial de los miembros permanentes del actual Consejo de Seguridad. En este marco, la diplomacia mexicana -con una destacada trayectoria en el foro multilateral enfrentará serios retos antes de lograr los objetivos señalados. El gobierno de Salinas de Gortari propugnó la revitalización de la ONU, revisar la composición del Consejo de Seguridad para que en éste se pueda dar una representación equitativa de América Latina y otras regiones: esto es, contrarrestar el derecho de veto de las grandes potencias.

POLÍTICA INTERNA

Para salir a flote de la situación, el Gobierno Federal aplicó el Fobaproa para absorber las deudas ante los bancos, capitalizar el sistema financiero y garantizar el dinero de los ahorradores. Los pasivos del Fobaproa ascendieron a 552,000 millones de dólares por concepto de cartera vencida que canjeó por pagarés ante el Banco de México. Dicho monto equivale al 40% del PBI de 1997, a las dos terceras partes del Presupuesto de Egresos para 1998 y el doble de la deuda pública interna.
Por otro lado, Gracias a Zedillo hubo una apertura política mexicana que permitió en julio de 1997, la victoria electoral de Cuauhtémoc Cárdenas(PRD) como jefe de gobierno del Distrito Federal, fecha en que también el PRI dejaba de poseer la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados. Al final de su mandato, se convirtió en el primer presidente emanado del PRI en reconocer una derrota en la elección presidencial.
El gobierno de Ernesto Zedillo (1994-2000) continuó con la política modernizadora de su antecesor. En este periodo el proceso de federalización, además de consolidarse en el nivel básico, se extendió hacia los demás niveles, lo que permitió avanzar hacia la coordinación integral de sistemas educativos por parte de los gobiernos estatales. Destacan, durante la Administración, el avance y la consolidación de los procesos de federalización educativa del Comité Administrador del Programa Federal de Construcción de Escuelas (CAPFCE) y del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONALEP).

ECONOMÍA Y SOCIEDAD

La ampliación de la cobertura de los servicios educativos con criterios de equidad fue uno de los rasgos más destacados de la política educativa zedillista. Dentro de las estrategias específicas para lograr una mayor equidad destacan las becas a la asistencia escolar por medio del Programa de Educación, Salud y Alimentación (PROGRESA), programa que también contribuyó a la construcción y el equipamiento de nuevos espacios educativos y a la entrega de libros de texto gratuitos. Otros de los programas compensatorios que se implementaron en las áreas rurales para asegurar los servicios educativos en las localidades marginadas fueron los siguientes: Programa de Apoyo a Escuelas en Desventaja (PAED), Programa para Abatir el Rezago Educativo (PARE), Programa para Abatir el Rezago en Educación Básica (PAREB), Programa de Educación Inicial (PRODEI), Programa Integral para Abatir el Rezago Educativo (PIARE), y Programa para Abatir el Rezago en Educación Inicial y Básica (PAREIB).
De la misma forma, en este periodo se implementaron algunos programas dirigidos a impulsar la actividad docente, por ejemplo el Programa Nacional para la Actualización Permanente de los Maestros de Educación Básica en Servicio (PRONAP), que fue creado en 1995, y el Programa para la Transformación y el Fortalecimiento Académico de las Escuelas Normales, creado en 1997, a fin de impulsar la modernización de la formación inicial de los profesores de educación básica. Otro de los programas de apoyo al docente que tuvo un notable impulso fue el Programa Nacional de Carrera Magisterial, que estableció un sistema de estímulos económicos independiente de los que se otorgan por antigüedad o por cambio de función administrativa de promoción horizontal, en el que los docentes participaban en forma individual y voluntaria. El propósito del programa era fomentar la profesionalización y actualización de los maestros, así como el aprovechamiento escolar de sus alumnos.

Conjuntamente, se promovieron importantes avances en la tarea de elevar la calidad de la educación básica, mediante la consolidación del Sistema Nacional de Evaluación Educativa y la formulación del Programa de Instalación y Fortalecimiento de las Áreas Estatales de Evaluación en 1996. Con ambas iniciativas se impulsó la formación de profesionales técnicos locales expertos en evaluación, y se obtuvo información periódica sobre los niveles de avance educativo y sus factores asociados. Destacan la primera aplicación de las pruebas de estándares nacionales de comprensión lectora y matemática en secundaria, y el seguimiento del estudio Evaluación de la Educación Primaria, cuya información ha sido utilizada para construir una serie histórica de los niveles de avance en este nivel educativo.
Durante el periodo zedillista también se diseñó e implemento el programa “La Gestión en la Escuela Primaria” que inició con carácter experimental en 1997 en 183 planteles escolares de cinco entidades federativas. El objetivo del proyecto era generar estrategias y materiales que permitieran avanzar hacia la transformación de cada escuela en una organización articulada internamente, en la cual directivos, supervisores, maestros, estudiantes y padres de familia trabajaran en favor del mejoramiento de la calidad de la educación en cada plantel. Por último y con el propósito de impulsar el intercambio de información y el uso de nuevos canales de comunicación, tales como el internet, se puso en marcha en 1997 el proyecto de la “Red Escolar” en 144 escuelas primarias, secundarias y normales. Los recursos empleados para el funcionamiento del proyecto fueron la “Red Edusat” software educativo y 150 videos digitalizados.

• Huelga en la UNAM
La Huelga en la UNAM de 1999-2000 fue un movimiento estudiantil que se inició el 20 de abril de 1999 en contra de la modificación del Reglamento General de Pagos (RGP) de la Universidad Nacional Autónoma de México, la más importante institución de educación media-superior, superior y de postgrado del país.
El 15 de marzo de 1999 se aprobó en el pleno del Consejo Universitario una modificación al Reglamento General de Pagos (RGP) que el entonces rector de la UNAM, Dr. Francisco Barnés de Castro, presentó ante el pleno del Consejo Universitario (la máxima autoridad de la institución); con este hecho se incrementaban las erogaciones que la comunidad universitaria tenía que hacer por conceptos de inscripción, cuota semestral y servicios, entre otras.
Las modificaciones aprobadas al RGP se sumaban a una larga serie de reformas administrativas y a los modelos y planes de estudio, impulsadas por las autoridades universitarias.
La huelga en la UNAM de 1999-2000 fue, durante el tiempo que duró conflicto, tema de discusión permanente en los medios de comunicación de México; muchos actores políticos fijaron posturas ante ella, entre otros: el alto clero católico, los partidos políticos, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX),intelectuales, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional y los medios de comunicación.
El Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa) fue un fondo de contingencia creado en 1990 por el gobierno mexicano en conjunto con la totalidad de los partidos políticos dominantes en aquel entonces, PRI, para enfrentar posibles problemas financieros extraordinarios. En diciembre de 1998 fue sustituido por el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB).
Con el antecedente de sucesivas crisis económicas que, entre otros efectos, llevaba a la falta de liquidez del sistema bancario, en 1990 se crea el Fobaproa. Ante posibles crisis financieras que propiciaran la insolvencia de los Bancos por el incumplimiento de los deudores con la banca y el retiro masivo de depósitos, el Fobaproa serviría para asumir las carteras vencidas y capitalizar a las instituciones financieras. En los años siguientes el Fobaproa, su concepción, implementación y el quienes fueron los principales beneficiarios del mismo se convirtieron en uno de los temas más polémicos de la política mexicana, debido al endeudamiento estatal a largo plazo que conlleva.

  • Conflicto chiapaneco

El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) es una organización mexicana de carácter político, que en sus inicios fue militar. Su inspiración política es el zapatismo, el marxismo y el socialismo libertario, y su estructura militar es la guerrilla. Su objetivo es según el subcomandante Marcos “¿La toma del poder? No, apenas algo más difícil: un mundo nuevo”, y en la Declaración de la Selva Lacandona se estableció: “…lucha por trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz….lograr el cumplimiento de estas demandas básicas de nuestro pueblo formando un gobierno de nuestro país libre y democrático.”
Salió a la luz pública en el estado mexicano de Chiapas el 1 de enero de 1994 cuando un grupo de indígenas armados ocuparon varias cabeceras municipales el mismo día en que entraba en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, desestabilizando el sistema político mexicano y cuestionando sus promesas de modernidad. Su objetivo era el derrocamiento del presidente elegido y el establecimiento de una democracia participativa. Tras la represión militar de la que fue objeto su revolución decidió emprender una actividad política manteniendo un carácter de izquierda radical. Su mando tiene por nombre Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General (CCRI-CG) del EZLN.

La Masacre de Aguas Blancas fue un crimen de Estado cometido por la policía del estado mexicano de Guerrero y cuidadosamente planeado por Rubén Figueroa Alcocer, en el vado de Aguas Blancas (municipio de Coyuca de Benítez, región de la Costa Grande).
En este lugar, el 28 de junio de 1995, agentes del agrupamiento motorizado de la policía guerrerense dispararon en contra de un grupo de miembros de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS) que se dirigían a un mitin político en la población de Atoyac de Álvarez (región de la Costa Grande), matando a 17 campesinos.
En primera instancia, el gobierno estatal encabezado por Rubén Figueroa Alcocer negó los hechos, pero más tarde se dieron a conocer las imágenes video grabadas por los mismos manifestantes en el momento en que fueron atacados. El crimen provocó protestas y el surgimiento de grupos armados como el EPR.

  • La Matanza de Acteal

 Fue una incursión paramilitar en la localidad de Acteal, en el municipio de Chenalhó, ubicado en la región de Los Altos de Chiapas al sureste de México, el 22 de diciembre de 1997. Durante dicha incursión, fueron atacaron indígenas tzotziles de la organización “Las Abejas” que se encontraban orando en el interior de una pequeña iglesia de la localidad. El resultado fueron 45 muertos, incluidos niños y mujeres embarazadas. Mientras el gobierno mexicano intentó calificar la masacre como un conflicto étnico, opositores y grupos defensores de derechos humanos la consideran parte de una estrategia terrorista auspiciada por el gobierno para desarticular la base social de la localidad de Acteal. El crimen oficialmente fue castigado, pero diversas fuentes jurídicas consideran que el procedimiento policial y judicial fue altamente inadecuado, por lo que la comunidad que sigue exigiendo garantías, ya que el crimen permanece impune. Diversas fuentes periodísticas acusan directamente a mandos del ejército de haber colaborado con la masacre, por ejemplo diversos casquillos de bala encontrados en el escenario del crimen corresponden a armas que sólo están en posesión del ejército, igualmente diversos testimonios declaran que los mandos militares armaron a civiles y les incitaron a usarlas contra otros civiles. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) consideró que Zedillo debe ser condenado por delitos de lesa humanidad. El grupo “las Abejas” se deslindó de la demanda en contra del ex presidente Zedillo, alegando que los demandantes anónimos deben de ser partidarios del Partido Acción Nacional o el propio ex presiente Carlos Salinas, con quien tiene una gran enemistad.

Tras los hechos de Acteal, fueron inculpados 26 indígenas identificados por los deudos de las víctimas como los autores de los crímenes. Los inculpados solicitaron un juicio de amparo, que finalmente les fue otorgado a 20 de ellos el 12 de agosto de2009 por la Suprema Corte de Justicia de la Nación de México (SCJN), bajo el argumento de que la Procuraduría General de la República (en aquél tiempo encabezada por Jorge Madrazo Cuéllar) fabricó evidencias para inculpar a los presos.

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